Por: Fernando Saavedra López | Comunicador Social
Villavicencio enfrenta una nueva emergencia en su infraestructura vial tras el colapso del puente ubicado sobre la avenida 40, entre el sector de Villacentro y el SENA, un hecho que obligó a la administración municipal a activar medidas de contingencia para mitigar el impacto en la movilidad de la ciudad.
La situación se registró en plena conmemoración del aniversario de la capital del Meta, sorprendiendo a las autoridades locales que, en cuestión de horas, debieron reorganizar el tránsito en uno de los corredores más transitados. Desde la Secretaría de Movilidad se implementaron desvíos y se hizo un llamado a los ciudadanos a tomar rutas alternas para evitar mayores congestiones.
El secretario de Movilidad, Luis Fernando Ramírez, explicó que el plan adoptado busca garantizar opciones de desplazamiento mientras se evalúa el estado de la estructura colapsada y se definen las acciones a seguir. Por su parte, la secretaria privada, Eliana Vaca, indicó que en las próximas horas se realizará una inspección técnica detallada que permitirá establecer las causas del colapso y las medidas necesarias.
Este nuevo episodio se suma a una serie de situaciones similares que ha debido enfrentar la actual administración. El antecedente más crítico ocurrió durante la reciente ola invernal, cuando colapsó el puente sobre la avenida Alfonso López, en el sector de Villajulia, generando afectaciones significativas en la movilidad y encendiendo las alertas sobre el estado de la infraestructura en la ciudad.
A estos hechos se suman múltiples hundimientos de vías registrados en distintos puntos de Villavicencio, fenómenos que han sido atribuidos por el alcalde Baquero, en algunos casos, a movimientos telúricos en la región, una hipótesis que ha abierto debate sobre las verdaderas causas del deterioro vial.
Como respuesta a esta problemática, la administración municipal contrató una consultoría para evaluar el estado de varios puentes y corredores estratégicos. Sin embargo, hasta el momento no se conocen los resultados de este estudio, lo que mantiene la incertidumbre frente a la condición real de estas estructuras.
El colapso del puente en la avenida 40 no solo representa un nuevo reto en materia de movilidad, sino que también incrementa la presión sobre la gestión del gobierno local, que ha tenido que sortear de manera recurrente emergencias relacionadas con la infraestructura.
Mientras avanzan las evaluaciones técnicas y se mantienen las medidas de contingencia, la ciudadanía espera soluciones de fondo que permitan garantizar la seguridad y estabilidad de la red vial en Villavicencio.



