
Desde el vientre de mi madre
Fanori Andrea Lozada Ríos
Psicóloga y Neuropsicóloga Clínica
Opinión
En DesdeElCerro.com nos gusta contar historias que nos hacen decir: “¿en serio pasa eso?”. Pues prepárense, porque hoy hablaremos de algo que suena a ciencia ficción… pero es pura ciencia: los bebés aprenden antes de nacer. Sí, así como lo oye. Resulta que mientras usted estaba flotando tranquilamente en el vientre de su mamá, no solo dormía y pateaba: también estaba tomando apuntes invisibles.
Investigaciones como las que explica la periodista científica Annie Murphy Paul muestran que el aprendizaje empieza mucho antes del primer llanto. Por ejemplo:
Si la mamá come ciertos alimentos (digamos zanahoria o arepa bien hecha), el bebé se acostumbra a esos sabores desde el vientre.
Los bebés escuchan la voz de su madre y, al nacer, ya la reconocen como si fuera su canción favorita. Incluso pueden recordar cuentos o música que escucharon repetidamente antes de llegar al mundo. O sea, que si usted siempre ha odiado el brócoli… no le eche toda la culpa a su infancia: tal vez el problema viene desde antes del parto.
Ahora, no todo es ternura y canciones de cuna. El ambiente emocional de la madre también influye. Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, se estudió a mujeres embarazadas que vivieron ese momento con alto nivel de estrés.
¿El resultado? Sus bebés nacieron con cambios en la forma en que manejan el estrés.
En pocas palabras: el bebé “aprende” que el mundo puede ser un lugar tenso incluso antes de conocerlo. Ahora imagínese esto: una mamá en Villavicencio escuchando joropo todos los días. Ese bebé, sin haber visto o escuchado un zapateo en su vida, podría nacer con una clara preferencia por esos ritmos.
No sería raro que, apenas crezca un poquito, ya esté moviendo el pie como si llevara el ritmo en la sangre… o mejor dicho, en el líquido amniótico.Durante años se pensó que los bebés nacían como hojas en blanco.
Pero hoy sabemos que llegan al mundo con: gustos,recuerdos simples, respuestas emocionales Todo eso aprendido antes de nacer. Así que la próxima vez que vea a un recién nacido, no piense que apenas empieza su historia.
Ese pequeño ya trae un “tráiler” de su vida grabado desde el vientre. Y quién sabe… tal vez ya viene con gusto por la música, por ciertos sabores… o listo para ser el próximo orgullo de Villavicencio. En este mes de las Madres, desde DesdeElCerro.com queremos enviar un saludo especial a todas las mamás… y también a aquellas que están por traer una nueva vida al mundo.
A ustedes, que ya están “educando” sin darse cuenta desde el vientre: hablen, canten, rían, coman bien y mantengan la calma o al menos inténtenlo. Todo eso deja huella. Porque aunque suene increíble, ese pequeño ya está escuchando, sintiendo y aprendiendo. Así que pónganlo en práctica desde ya.
Y no lo olviden: es ciencia…y funciona.


