Por: Melissa Céspedes | @melissa_periodista
El precio del ganado en el Meta registró un fuerte incremento esta semana, alcanzando altas cifras en varias subastas del departamento. Según reportes de Fedegan, el kilo de macho de levante (ML) en la subasta de Guamal alcanzó los $11.250, superando por más de $800 el récord anterior. En Acacías, esta misma categoría se vendió a $11.050.
El alza también se refleja en el ganado gordo. En Puerto López, el macho de 2 años se vendió a $10.088 por kilo. Incluso en otras regiones del país, como el Sinú, esta misma categoría apenas llegó a los $9.633, por lo que el Meta lidera en precios.
En cuanto a las hembras de levante, el mayor valor también se reportó en Guamal, con $9.950 por kilo, lo que representa casi $1.000 más que la semana pasada.
¿Por qué suben los precios?
Diego Sánchez, propietario de Carnes La Juliana y uno de los principales distribuidores de cárnicos en Villavicencio, explicó que la tendencia obedece a dos factores: el inicio del invierno y el aumento en la exportación. “Cuando llega la temporada de lluvias, los ganaderos engordan sus animales y retienen más tiempo el ganado, lo que reduce la oferta. A eso se suma la exportación de ganado hacia el Medio Oriente, que también disminuye el suministro interno”, afirmó.
Sánchez, quien abastece más de 90 puntos entre carnicerías, tiendas y restaurantes, indicó que el aumento ha afectado directamente las ventas. “El problema no es que la gente no quiera comer carne, sino que no tiene con qué pagarla. El poder adquisitivo es muy bajo y el producto cada vez es más costoso”.
A esto se suman los contratos con programas como el PAE y universidades, que manejan precios fijos durante 10 meses. “Uno no puede ajustar esos precios al alza, así que debemos asumir los sobrecostos”, añadió.
¿Cuánto cuesta llevar la carne a la mesa?
Además del precio en pie, hay otros costos que encarecen el producto final. El sacrificio de cada animal cuesta alrededor de $140.000, a lo que se suma el transporte, el desposte, la cadena de frío y el margen en el punto de venta. Así, los cortes finos terminan costando entre $14.000 y $18.000 por libra en los hogares.




