Dos integrantes de la estructura Isaías Carvajal, facción de alias Calarcá, fueron capturados durante un combate con el Ejército en zona rural de El Retorno. Las autoridades incautaron armas, munición y elementos que serían utilizados para actividades de extorsión y control territorial.
Una operación militar desplegada en zona rural de El Retorno, Guaviare, dejó como resultado dos integrantes capturados de la estructura Isaías Carvajal, perteneciente al Bloque Jorge Suárez Briceño, facción de las disidencias de las FARC de alias Calarcá.
El combate se registró en la vereda Chaparral Bajo, donde tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 10, adscritas a la Cuarta División del Ejército Nacional, sostuvieron enfrentamientos con integrantes de esta estructura armada ilegal.
Entre los capturados se encuentran un hombre y una mujer. De acuerdo con inteligencia militar, el hombre sería alias Nicolás, señalado integrante de la comisión de finanzas y hombre de confianza de alias Daniel, presunto cabecilla financiero de la estructura. La mujer, identificada como alias Brenda, sería la encargada del anillo de seguridad de este mismo cabecilla.
El golpe tiene especial relevancia para las autoridades porque afecta directamente la estructura financiera de la organización, señalada de obtener recursos mediante actividades como la extorsión y el constreñimiento a comunidades de esta zona del Guaviare.
Durante la operación, los militares recuperaron siete armas de fuego: cuatro armas largas y tres cortas, entre ellas dos revólveres y una pistola. También fueron incautados más de 1.200 cartuchos de diferentes calibres, 19 proveedores para fusil y dos proveedores calibre 9 milímetros.
A esto se suman una motocicleta, un radio escáner, diez morrales, un talonario de citaciones y un sello alusivo a las FARC, elementos que quedaron a disposición de las autoridades competentes.
Cambio de postura frente a los grupos armados
La operación se produce en un escenario de endurecimiento de la política de seguridad del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, que ha planteado como una de sus principales directrices no conceder tregua a las estructuras armadas ilegales y recuperar el control territorial en regiones donde estos grupos han incrementado su presencia y capacidad de intimidación.
La nueva postura contrasta con la política de “paz total” impulsada durante el Gobierno de Gustavo Petro, periodo en el que distintas estructuras disidentes de las FARC fortalecieron su presencia territorial, capacidad armada y fuentes de financiación, según los análisis de seguridad que han advertido sobre la expansión de estos grupos.
En el sur del Guaviare, esta confrontación tiene además una dimensión territorial: las estructuras armadas ilegales buscan mantener corredores estratégicos, controlar economías ilícitas y ejercer presión sobre las comunidades mediante amenazas, extorsiones y restricciones a la movilidad.
El Ejército aseguró que la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 10 continuará desarrollando operaciones en Meta, Guaviare y Vaupés, con el objetivo de afectar las capacidades militares, logísticas, financieras y de comunicaciones de los grupos armados ilegales.
Los dos capturados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales para responder por los delitos que les sean imputados.




