Nuevo capítulo en la polémica por los caimanes llaneros: Cormacarena ordena a la Universidad Nacional garantizar alimentación y bienestar de los ejemplares

La controversia por el manejo de los caimanes llaneros que forman parte del Programa Nacional para la Conservación de esta especie sumó un nuevo episodio. Luego de los fuertes cuestionamientos realizados por la decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia contra Cormacarena, la autoridad ambiental regional emitió un requerimiento formal en el que ordena a la institución académica adoptar medidas inmediatas para garantizar la alimentación, atención veterinaria y bienestar de los animales que permanecen bajo su custodia.

La decisión fue adoptada tras varias visitas técnicas realizadas por profesionales de Cormacarena a los sitios donde se encuentran ejemplares del programa de conservación: la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, en Villavicencio; el Parque Agroecológico Merecure, en Puerto López; y la sede Barcelona de la Universidad de los Llanos.

Según informó la Corporación, durante las inspecciones fueron identificadas situaciones que requieren atención urgente para asegurar la supervivencia y las condiciones adecuadas de los animales. Entre los hallazgos reportados figuran la falta prolongada de alimentación de algunos ejemplares, problemas de hacinamiento en determinados estanques, necesidades de adecuación de infraestructura y la muerte de un ejemplar en el Parque Agroecológico Merecure.

Frente a este panorama, Cormacarena ordenó el restablecimiento inmediato de la alimentación para los caimanes adultos ubicados en la Estación Roberto Franco y para los ejemplares que permanecen en la Universidad de los Llanos. Además, exigió la presentación de un cronograma que garantice el suministro continuo de alimento para todos los animales bajo responsabilidad de la Universidad Nacional.

La autoridad ambiental también requirió la implementación de medidas para reducir el hacinamiento detectado en algunos recintos, la instalación de estructuras de sombra para proteger a neonatos y juveniles de las altas temperaturas y la presentación de informes veterinarios sobre diferentes problemas de salud observados durante las visitas de seguimiento.

Uno de los puntos que más preocupa a la Corporación es la muerte de un ejemplar registrada en el Parque Agroecológico Merecure. Por esta razón, ordenó la realización inmediata de una necropsia y la entrega de un informe técnico que permita establecer con precisión las causas del fallecimiento.

En su comunicado, Cormacarena recordó que la Universidad Nacional de Colombia, a través de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, tiene la custodia y el manejo directo de la población de caimán llanero mantenida en condiciones controladas dentro del Programa Nacional para la Conservación de la especie. Por esta razón, sostiene que la responsabilidad sobre la alimentación, atención sanitaria, infraestructura y bienestar de los ejemplares recae directamente sobre la institución académica.

Este pronunciamiento se produce en medio de una creciente tensión entre ambas entidades. En semanas recientes, la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional había realizado fuertes señalamientos contra Cormacarena relacionados con el respaldo institucional y financiero para la continuidad del programa de conservación, una iniciativa considerada estratégica para la supervivencia de una de las especies más amenazadas de Colombia.

El caimán llanero (Crocodylus intermedius) fue declarado especie en peligro de extinción en Colombia mediante la Resolución 676 de 1997 y actualmente está catalogado como especie en peligro crítico a nivel internacional. Durante más de tres décadas, instituciones académicas, ambientales y científicas han desarrollado esfuerzos conjuntos para evitar su desaparición y promover la recuperación de sus poblaciones naturales en la Orinoquia.

Mientras continúa el intercambio de responsabilidades entre las entidades involucradas, la principal preocupación sigue siendo el estado de salud y las condiciones de los ejemplares que hacen parte del programa de conservación, considerado uno de los más importantes para la protección de esta emblemática especie de los Llanos colombo-venezolanos.

Cormacarena aseguró que mantendrá las labores de seguimiento y control para verificar el cumplimiento de las medidas ordenadas y garantizar que los animales reciban las condiciones necesarias para su conservación y supervivencia.

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