La red pública hospitalaria de Colombia atraviesa una de sus peores crisis en años. Gobernadores de distintos departamentos lanzaron una alerta urgente sobre la continuidad de la atención médica en los hospitales públicos, debido a las multimillonarias deudas que mantienen las Entidades Promotoras de Salud (EPS), tanto intervenidas como activas.
Según una comunicación oficial enviada al Ministerio de Salud, las deudas de las EPS podrían superar los $17 billones en 2025, lo que amenaza con paralizar servicios médicos, especialmente en las regiones más vulnerables.
Nueve de las 29 EPS que actualmente operan en Colombia, las cuales concentran el 54,7% de la población nacional, han sido intervenidas desde el año 2023. La falta de pagos oportunos ha puesto en cuidados intensivos a clínicas y hospitales que dependen de estos recursos para seguir funcionando.
Los gobernadores, respaldados por la Federación Nacional de Departamentos (FND), solicitaron al ministro Guillermo Alfonso Jaramillo un plan de contingencia inmediato, que garantice la operación de la red hospitalaria.
Entre las medidas propuestas se encuentra la implementación de un cronograma estricto de pagos por parte de las EPS, el establecimiento de mecanismos efectivos de seguimiento y sanción en caso de incumplimiento, y la asignación de recursos extraordinarios por parte del Gobierno Nacional para asegurar la liquidez de los hospitales públicos en las regiones.
“Estamos al borde del colapso”, han advertido desde varias regiones del país, donde la atención médica ya comienza a verse limitada por la falta de liquidez.
El llamado es claro, sin acción urgente del Gobierno Nacional, el derecho a la salud de millones de colombianos está en riesgo.




