
Después de muchas luchas, Invías entrega viaducto del kilómetro 58 entre Villavicencio y Bogotá.
Foto: Archivo particular
Después de casi 6 años, cuando empezaron los dolores de cabeza para los usuarios de la vía entre Bogotá y Villavicencio por cuenta de la inestabilidad geológica en el kilómetro 58 que cada invierno provocaba la caída de millones de metros cúbicos de lodo y piedra sobre este importante carreteable impidiendo el tránsito de los miles de vehículos, este 12 de febrero el Instituto Nacional de Vías, INVIAS, entregó al servicio el viaducto que acaba con la problemática en este punto.
Esta infraestructura, ubicada a la altura de Guayabetal, Cundinamarca, con una inversión de 179.000 millones de pesos, tiene 720 metros de longitud, 15 metros de ancho, con tres carriles de circulación (dos principales y uno de servicio), está compuesto por una estructura de seis apoyos, incluyendo dos estribos y cuatro pilas, diseñados para soportar las exigencias geológicas y climáticas de la zona. Cuenta con tres luces centrales de 180 metros cada una y dos de 90 metros, ubicadas estratégicamente para mejorar la visibilidad en condiciones adversas.
Cerca de 2.000 personas participaron de esta obra dinamizando la economía y promoviendo el desarrollo laboral de la región. Además, se realizaron inversiones por 3.054 millones de pesos en beneficios para las comunidades aledañas, incluyendo el fortalecimiento del entorno educativo en seis instituciones y la construcción de placa huellas en varias veredas.
Juan Carlos Montenegro, Director general del Invias, indicó que el proyecto completo finaliza el 28 de febrero con la terminación del retorno a Villavicencio, pues era el espacio que se tenía habilitado mientras se ponía en servicio el viaducto.



