Cámara de Comercio crece en ingresos, pero persiste la informalidad en el 50% del sector

Por: Melissa Céspedes | Periodista

@melissa_periodista

De los 127 mil registros mercantiles activos en el Meta, solo 70 mil se renuevan anualmente. La cifra, revelada por la Cámara de Comercio de Villavicencio, expone un fenómeno estructural, cerca del 50 % de los negocios formales no logran sostenerse en el tiempo.

 “¿A qué se debe ese fenómeno?, las personas sacan su registro mercantil, empiezan su actividad, porque tienen una expectativa, pero no son empresas sostenibles en el tiempo, se registran y al año se desaparecen”, explicó Walter Palma presidente de la Junta Directiva de La Cámara de Comercio de Villavicencio. 

Pese a este desafío, la entidad cerró el 2024 con un balance financiero positivo. César Figueroa, jefe financiero y de presupuesto, aseguró que, “Recibimos una Cámara con capital de trabajo negativo. Hoy tenemos uno positivo, producto de una estrategia basada en la austeridad, el uso responsable de los recursos públicos y la revisión del endeudamiento”.

Figueroa también destacó que, mientras en 2014 el presupuesto de la entidad rondaba los 14 mil millones de pesos, para 2024 alcanzó los 24 mil millones, lo que, según dijo, ha fortalecido el flujo de caja y permitió invertir en infraestructura y sostenibilidad institucional.

Por otra parte, los directivos denunciaron que, en administraciones pasadas, hubo un manejo ineficiente de los recursos. Se mencionaron prácticas como viajes y gastos para beneficio personal, que hoy estarían eliminadas. “Esos hábitos fueron suprimidos para reducir costos y enfocar el gasto en lo necesario”, agregó Figueroa.

Sin embargo, el reto más complejo va más allá del balance. El programa La Cámara a la Calle, presentado por la actual Junta Directiva, busca acercar la institucionalidad a comerciantes informales y pequeños negocios, con el objetivo de explicar los beneficios de la formalización.

“La informalidad no paga, pero tampoco accede a créditos ni a la oferta institucional. Nuestro reto es pedagógico y práctico: ir al barrio, a la tienda, al emprendedor, y mostrarle por qué ser formal sí vale la pena”, concluyó Palma.

Aunque las finanzas internas mejoran, la Cámara reconoce que su mayor desafío sigue estando en las calles, promover una cultura empresarial sólida y sostenible en un entorno donde muchos negocios aún sobreviven en la informalidad.

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