
“El Ariari nos está matando y el alcalde de Cubarral dio la orden de sacar a esos guerrilleros”: Carlos Arias, afectado por las inundaciones en el Ariari
Las duras críticas hacia la Gobernadora del Meta y los alcaldes de los municipios de El Castillo, Cubarral y El Dorado continúan tras la falta de una respuesta efectiva frente a las inundaciones que azotan la región. Los afectados cuestionan la atención tardía de la emergencia y las demoras en las obras de mitigación durante la época de verano.
“Y hoy viene a decir la señora que lo que vemos aquí es un poco de manifestantes guerrilleros, que no hacemos sino protestar por algo que no está sucediendo”, expresó Carlos Arias, uno de los afectados de la vereda La Isla, en El Dorado, refiriéndose a la Gobernadora del Meta, Rafaela Cortéz.
Las comunidades exigen una intervención inmediata y recursos suficientes por parte del gobierno departamental para frenar las inundaciones que siguen destruyendo hogares y cultivos.
Mientras Martha Santa camina hacia su casa, pasando por los restos de la vía colapsada, relata la emergencia que está viviendo: “El río inundó todo esto, se llevó la carretera y mi mamá quedó sin casa porque el agua entró y cubrió toda la casa de lodo. Se llevó una pared de concreto. Toda la finca quedó inservible. La casa casi ni se puede usar”, cuenta con tristeza esta habitante del municipio de El Dorado.
Grandes extensiones de cultivos de yuca, plátano, aguacate y arroz, entre otros, fueron arrasados por la fuerza del agua, dejando a las familias sin recursos para subsistir.
A pesar de la magnitud de la emergencia, los afectados continúan realizando bloqueos intermitentes en la vía nacional que conecta Guamal y San Martín, en el cruce hacia Cubarral, como medida de presión para que las autoridades actúen con rapidez.
Donato Liberato, vocero de las comunidades afectadas, expresó que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha sido la única entidad visible en la zona, que ha dispuesto cinco máquinas para controlar el trasvase del río Ariari hacia el Caño Viejo, uno de los puntos que está originando las inundaciones. El trabajo se realiza cerca del puente La Amistad, pero las comunidades aseguran que estas acciones no son suficientes para mitigar el impacto de las inundaciones.
“Es muy complicado, sí, la verdad es muy complicado. La gente está hasta el pescuezo, con el agua al pescuezo y con los créditos al pescuezo en el banco”, manifiesta Carlos Arias con preocupación, señalando el colapso económico que viven las familias afectadas.
La situación continúa siendo crítica. Las autoridades están bajo presión para tomar decisiones urgentes y brindar soluciones inmediatas a los afectados, quienes claman por la protección de sus vidas y bienes. ¿Será suficiente la intervención de la UNGRD o se necesitarán acciones más contundentes para prevenir futuras tragedias?



