Desde el 21 de abril, los campos petroleros de Chichimene, Acacias y Castilla, ubicados en Acacías, Guamal y Castilla La Nueva, Meta, enfrentan bloqueos que tienen en vilo la estabilidad laboral de cerca de 3.800 personas entre trabajadores de Ecopetrol y contratistas.
La situación ha paralizado las operaciones normales y frenado la ejecución de proyectos petroleros en la región, generando impactos económicos tanto para las familias como para las empresas proveedoras de bienes y servicios, según advirtió la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), seccional Meta.
Asimismo, rechazaron estos hechos y afirmaron que: “hacemos un llamado urgente a la construcción de soluciones mediante el diálogo respetuoso, la continuidad de estas vías de hecho no solo afecta el sustento de miles de familias, sino que también compromete la economía local y la seguridad de las operaciones, en perjuicio de toda la región”, indicó el gremio.
Los bloqueos no solo afectan la actividad económica. También han impedido el acceso de vehículos de bomberos, relevos de la Cruz Roja Colombiana y personal de vigilancia, lo que pone en riesgo la atención de emergencias y los protocolos de seguridad en una de las zonas energéticas más importantes del país.
Las protestas, según fuentes oficiales, surgieron porque algunos manifestantes exigen eliminar ciertos exámenes médicos, como tomografías y radiografías, que las empresas contratistas solicitan como requisito obligatorio para vincular nuevos trabajadores. Ecopetrol recordó que estos procedimientos son exigidos por ley para proteger la salud de los trabajadores y garantizar la seguridad de las operaciones.
A pesar de una reunión convocada por la Gobernación del Meta y la participación de ministerios como el de Trabajo y Minas, no se logró un acuerdo que permitiera levantar los bloqueos. La petrolera hizo un llamado a retomar el diálogo y rechazar las vías de hecho que afectan el empleo y la estabilidad económica en el departamento.




