La presión sobre la cabeza de Ecopetrol sigue aumentando. Esta vez, la Unión Sindical Obrera (USO) solicitó de manera directa a la junta directiva de la compañía que aparte del cargo a Ricardo Roa Barragán, mientras avanzan las investigaciones en su contra.
A través de un comunicado público divulgado este 18 de marzo, el sindicato —uno de los actores más influyentes dentro del sector petrolero— advirtió que la situación jurídica del directivo representa un riesgo para la estabilidad y el funcionamiento de la principal empresa del país.
Un respaldo con condiciones
Aunque la USO reconoció avances en la relación entre la administración de Roa y el sindicato, así como acuerdos que han beneficiado a los trabajadores, el tono del pronunciamiento marca un punto de quiebre.
El gremio considera que el momento actual de la industria, sumado a los retos financieros y operativos de Ecopetrol, exige “total transparencia” y decisiones que protejan la sostenibilidad de la empresa en el mediano y largo plazo.
Comunicado USO.
El peso de las investigaciones
El comunicado hace énfasis en que los procesos que hoy cursan contra Roa —de carácter penal, disciplinario y administrativo— podrían afectar la ejecución de la estrategia empresarial de Ecopetrol si llegan a materializarse en decisiones adversas.
Este pronunciamiento se suma al contexto revelado en días recientes, donde distintas autoridades han puesto bajo la lupa actuaciones del presidente de la petrolera, generando un ambiente de incertidumbre tanto en el sector energético como en los mercados.
La solicitud: apartarlo del cargo
La USO fue clara: pidió al máximo órgano de gobierno corporativo de Ecopetrol que proceda a apartar a Roa de la presidencia mientras enfrenta los procesos en su contra.
Según el sindicato, esta medida permitiría garantizar el normal desarrollo de la compañía y evitar impactos reputacionales o administrativos en la que consideran “la empresa más importante de los colombianos”.
Presunción de inocencia, pero con presión
Pese a la contundencia del llamado, la organización sindical subrayó que reconoce la presunción de inocencia de Roa. Sin embargo, insistió en que el contexto actual obliga a tomar decisiones preventivas que prioricen la estabilidad institucional.



