Por: Melissa Céspedes | @melissa_periodista
Desde pequeña, Omaira Rodríguez sentía una atracción inexplicable por el billar, pero el estigma que pesaba sobre este deporte, considerado por muchos como un ambiente de hombres y de “vagancia”, le cerró las puertas, incluso desde casa. “Una mujer no podía entrar a un billar, mis papás nunca me impulsaron. Eso era cosa de borrachos, y aún se ve ese pensamiento en muchas familias”, relata Omaira, oriunda de Cumaral, Meta.
El tiempo pasó, formó una familia, fue madre, y un día volvió a ese viejo gusto, esta vez por hobby. Visitaba los billares y sin entrenar, ya ganaba partidas contra jugadores con años de experiencia. Fue entonces cuando un conocido la llevó donde el técnico de la Liga del Meta la vio y, sorprendido por su talento natural, le dijo: “No hay nada que corregir, ya es solo entrenar”.
En solo dos meses ya estaba en su primer campeonato, nerviosa, sin dormir y con un taco prestado. Desde entonces no paró. “Me reté a mí misma, porque estaba acostumbrada a ganar siempre jugando con mujeres. Cuando me ganaron otras que eran campeonas nacionales, panamericanas, me dije: esto es en serio. Eso fue lo que me inspiró a seguir”.
Hoy, Omaira no solo entrena con disciplina y compromiso; también representa al Meta a nivel nacional y ahora internacional. Entre el 13 y el 18 de mayo, participó en el Campeonato Nacional Femenino de Pool Bola 9 en Bogotá y salió campeona, tanto en modalidad individual como por equipos junto a Ana María Pérez. Gracias a ese triunfo, clasificó a los Juegos Panamericanos que se celebrarán en Honduras a finales de junio.
“Yo entreno casi todos los días. Tres veces por semana viajo desde Cumaral a Villavicencio para entrenar. Es duro, pero es lo que me hace feliz”, cuenta. Aunque todavía algunos en su familia le insisten en que “deje eso”, Omaira ha creado una red de apoyo y admiración en redes sociales. “Mujeres me escriben, hombres me invitan a jugar con sus esposas, muchas personas me apoyan desde otros países. Es una locura”.
Omaira no solo está haciendo historia en el billar femenino colombiano, está inspirando a una nueva generación de mujeres a romper estigmas y demostrar que el talento y la pasión no tienen género.



