La lucha de una defensora de Derechos Humanos en territorios hostiles. [VIDEO]

Por: Fernando Saavedra López
@fslcomunicacionaudiovisual

Hoy cuando se conmemora el día internacional de la mujer, quisimos compartir la historia de Adelaida Cardozo Bustos, quien pese a los duros retos que la ha puesto la vida, los momentos familiares dolorosos que le ha tocado vivir y en ocasiones la soledad para enfrentarlo todo, no se desmotiva, aún se le dibuja una sonrisa en su rostro y tiene “pilas” para seguir trabajando en defensa de los más “vulnerados” como ella misma lo manifiesta.

Desde el día que nació, la vida le dio señales de que sería muy dura con ella.
“La Chiquí” la llaman de cariño, su metro con cincuenta la hizo merecedora de este sobrenombre, pero lo que le faltó en estatura le ha sobrado en resiliencia.

Es de Villavicencio, pero desde hace más de 30 años recorre lugares del Meta y el Vichada. Por allá en medio de la altillanura, hace casi 18 años, los grupos armados ilegales desaparecieron a su esposo, y desde esa época ha sentido los rigores del desplazamiento y la incertidumbre que le provoca la violencia que no le ha dado tregua, pero que ella aferrada a Dios logra llevar y soportar.

Adelaida actualmente vive en una vereda llamada Murujui, a unas 3 horas en carro desde el casco urbano de Puerto Gaitán, uno de los municipios más extensos de Colombia, al nororiente del departamento del Meta.

Pese a lo duro que le ha tocado ha sacado tiempo y dedicación para formarse como defensora de Derechos Humanos, una tarea nada fácil en un país como Colombia, y más complicado y peligroso aun, en zonas alejadas como donde ella habita donde la presencia del estado es poca y casi nula.

Si quiere conocer en detalle la vida y luchas de esta llanera, vea el video de su entrevista. Envíele un mensaje, ella lo verá, la reconfortará y le dará más energía y ánimo para seguir en su tarea.

Feliz día a todas las mujeres que como Adelaida, le ponen el pecho a la brisa cada día a la vida, por dura que sea.

Comparte