Por: Melissa Céspedes | @melissa_periodista
En medio de la erradicación forzada de cultivos ilícitos y promesas incumplidas de sustitución, un grupo de campesinos en Puerto Rico, Meta, encontró en el chontaduro una semilla de esperanza. Lo que comenzó con algunas plántulas traídas por don Antonio Albornoz Mora se ha convertido hoy en una alternativa económica y sostenible que suma más de 600 hectáreas sembradas en el departamento.
En 2021 nació la asociación Transformando Territorio, conformada por 17 socios que hoy ya suman 35. Su meta es alcanzar las 1.000 hectáreas de chontaduro en Puerto Rico para 2028. “Vimos en este cultivo no solo una forma de sustento, sino una apuesta por la sostenibilidad, por la vida digna”, afirma Pilar Mayuso líder comunitaria.
El chontaduro ha dejado de ser solo un fruto para convertirse en una solución integral, ya que lo procesan en concentrado para animales, lo convierten en harinas y lo transforman en purinas que alimentan pollos, peces y gallinas, ofreciendo productos de mayor calidad y con beneficios para la salud de los consumidores.
Gracias al apoyo de entidades como la Agencia Nacional de Tierras, cuentan hoy con un predio de 800 hectáreas donde construyen su “megavivero”, desde el cual proyectan expandir su cultivo y capacitar a otras familias campesinas. “Queremos tener nuestra propia marca, ser líderes en el Meta, tener nuestro centro de acopio y decir que esta es una cadena productiva construida con las uñas, pero también con dignidad” expresó Mayuso.
Detrás del éxito hay una historia de resistencia, pues Mayuso narra que, “hemos enfrentado el conflicto armado, la estigmatización política y la violencia. Muchos de nuestros socios son adultos mayores, olvidados por el Estado. Pero aquí seguimos, trabajando bonito”.
Esta historia no solo ha inspirado a más campesinos en Puerto Concordia, Mapiripán y Puerto Gaitán, sino que también ha empezado a cambiar la mirada de las instituciones. “Queremos demostrar que desde el campo, con trabajo y organización, se puede construir una economía verde, viable y resiliente”, concluyó.



