¿Cultura o derroche? Los $1.932 millones por Los Tigres del Norte vuelven a poner bajo la lupa el gasto público en Puerto López

Por: Redacción DesdeelCerro.com

Parece haberse convertido en una costumbre en Colombia que las administraciones públicas compitan por traer artistas de talla internacional con recursos del erario. En el Meta, Puerto López vuelve a abrir ese debate con un contrato cercano a los $2.000 millones para la presentación de la agrupación mexicana Los Tigres del Norte, una cifra que inevitablemente plantea interrogantes sobre las prioridades del gasto público en un municipio que aún enfrenta importantes necesidades en infraestructura vial, saneamiento básico, educación y salud.

Desde el punto de vista documental, el contrato no presenta, por ahora, irregularidades evidentes. El Instituto Municipal de Deporte, Recreación, Cultura y Turismo (INDERCUT) suscribió el 28 de julio de 2026 un contrato por $1.932 millones con la Fundación para el Desarrollo Integral Sostenible Nueva América (FUNDEAMÉRICA), entidad sin ánimo de lucro con domicilio en Villavicencio y representada, según el documento contractual, por Yurani Triana Isaza.

El objeto contractual consiste en garantizar la presentación de Los Tigres del Norte durante el XI Festival del Canoero y XI Reinado Internacional del Coleo y la Vaquería, con un plazo de ejecución de 28 días, iniciando el mismo día de la firma del contrato. Los recursos provienen del rubro de Promoción y Desarrollo Turístico, financiado mediante la Estampilla de Turismo del municipio.
Hasta allí, los documentos hablan por sí solos.

Sin embargo, al revisar el historial contractual de FUNDEAMÉRICA aparecen elementos que llaman la atención. De acuerdo con los registros consultados en el SECOP II, desde el año 2023 la fundación ha suscrito 12 contratos con el INDERCUT de Puerto López, por un valor que supera los $6.000 millones, todos relacionados con la contratación de artistas y la organización de espectáculos para diferentes eventos del municipio. A ello se suma un contrato con el Instituto de Turismo del Meta por $733 millones, cuyo estado en la plataforma figura actualmente como “Suspendido”.
La existencia de estos contratos no constituye, por sí misma, una irregularidad. No obstante, sí evidencia una contratación reiterada con la misma entidad, lo que abre interrogantes legítimos sobre la dinámica de estos procesos: ¿qué factores han llevado a que FUNDEAMÉRICA concentre una parte importante de la contratación artística en Puerto López?, ¿cómo se comparan sus propuestas económicas frente a otros operadores del mercado?, ¿existe suficiente competencia en este tipo de procesos? Son preguntas que solo pueden responderse con información pública y mayor transparencia sobre el destino de los recursos.

A esas inquietudes se suma el costo del espectáculo. En 2023, el municipio de Tunja contrató a la misma agrupación por aproximadamente $1.372 millones. Comparado con los $1.932 millones que pagará Puerto López en 2026, el incremento ronda el 40 %, una diferencia que inevitablemente despierta interrogantes sobre las condiciones de la contratación y el comportamiento del mercado para este tipo de artistas.

De acuerdo con una consulta realizada por Desdeelcerro.com a fuentes del mercado de contratación artística internacional, la tarifa base de Los Tigres del Norte suele ubicarse entre US$150.000 y US$200.000 por presentación, dependiendo de variables como la temporada, el lugar del evento, la logística y las exigencias técnicas de la agrupación. Convertido a pesos colombianos, ese rango representa aproximadamente entre $480 millones y $640 millones.
Naturalmente, un contrato estatal no solo comprende el pago del artista. También incluye producción técnica, transporte internacional, hospedaje, alimentación, impuestos, logística, seguridad, equipos, comisiones e intermediación. Sin embargo, la diferencia entre esa tarifa de referencia y los $1.932 millones contratados hace aún más relevante conocer cómo está distribuido el presupuesto. ¿Cuánto corresponde realmente al caché de la agrupación? ¿Qué porcentaje se destinó a producción? ¿Cuál fue el valor de la intermediación? Son preguntas legítimas cuando se trata de recursos públicos.

El millonario contrato para traer a Los Tigres del Norte tampoco parece ser un hecho aislado dentro de la administración del alcalde Pedro Velandía. En los últimos meses también han sido objeto de cuestionamientos otros gastos considerados suntuosos, como el alquiler recurrente de una camioneta Toyota TXL modelo 2025, cuyos contratos desde 2024 superarían los $260 millones. Solo el más reciente asciende a $82,8 millones por cinco meses de servicio, mientras el municipio asumió adicionalmente el combustible y el conductor. Para muchos ciudadanos, ambos casos reflejan un mismo patrón: una administración dispuesta a realizar elevados desembolsos mientras persisten importantes necesidades básicas en el municipio. La administración municipal seguramente defenderá la inversión argumentando el impacto turístico y la reactivación económica que generan este tipo de eventos, una explicación recurrente en distintas regiones del país. Sin embargo, ese supuesto beneficio pocas veces viene acompañado de estudios públicos que permitan establecer con cifras verificables cuánto dinero regresa realmente al comercio local y si el retorno económico justifica inversiones de semejante magnitud.
Cabe recordar que el contrato por $1.932 millones representa únicamente una parte del presupuesto destinado al XI Festival del Canoero, por lo que el costo total de las festividades será considerablemente mayor.
La discusión de fondo, entonces, trasciende la legalidad del contrato.

El verdadero debate gira alrededor de la forma como se priorizan los recursos públicos. ¿Es conveniente destinar cerca de dos mil millones de pesos para un solo espectáculo internacional cuando el municipio continúa enfrentando rezagos en infraestructura, vías rurales, saneamiento básico, educación, salud y servicios públicos?
En un escenario donde cada peso del presupuesto debería responder a prioridades claramente definidas, el debate ya no gira únicamente alrededor de cuánto cuesta contratar a una agrupación internacional, sino sobre el modelo de gasto que están privilegiando algunas administraciones municipales. ¿Se trata de una inversión estratégica que dejará beneficios medibles para el turismo y la economía local, o de un nuevo ejemplo de gastos suntuosos financiados con recursos públicos? La respuesta no la darán los aplausos del concierto, sino la transparencia con la que la administración explique cómo se invirtió cada peso y los resultados concretos que esa millonaria inversión le dejó a Puerto López.

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