Foto: Generada por IA
La Gobernación del Meta confirmó la detección de fiebre amarilla en un primate no humano encontrado muerto en la vereda Mucuya, zona rural del municipio de Granada. El resultado positivo fue emitido por el Instituto Nacional de Salud el pasado 27 de febrero, tras el análisis de muestras recolectadas en la finca La Primavera, ubicada cerca del centro poblado de Puerto Caldas.
El hallazgo fue reportado por habitantes del sector, lo que permitió activar de inmediato la vigilancia de epizootias en articulación con la autoridad ambiental regional, Cormacarena. A partir de ese momento, las autoridades sanitarias iniciaron una investigación epidemiológica en el área, además de jornadas de búsqueda activa de posibles casos humanos y seguimiento a nuevos eventos en primates.
La confirmación se conoce en medio de las acciones de monitoreo que se adelantan en el departamento para identificar de manera temprana la circulación del virus en ecosistemas selváticos. Expertos recuerdan que los primates no transmiten la fiebre amarilla a las personas, sino que actúan como indicadores naturales de la presencia del virus en el ambiente, lo que permite anticipar riesgos para la salud pública.
De acuerdo con la Secretaría de Salud del Meta, tras la confirmación del caso se intensificaron las campañas de vacunación en el área rural de Granada y municipios cercanos, así como las estrategias de información y educación dirigidas a las comunidades. También se programó una reunión con el Ministerio de Salud para evaluar la situación epidemiológica y definir medidas preventivas adicionales.
Las autoridades insistieron en que cualquier hallazgo de monos enfermos o muertos debe ser reportado de inmediato a las administraciones municipales o a la línea de fauna silvestre, evitando manipular los animales. Asimismo, recomendaron acudir a los servicios médicos ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, vómito o coloración amarillenta en piel y ojos.
El caso confirmado en zona rural de Granada mantiene en alerta a los equipos de salud pública del departamento, que continúan reforzando la vigilancia epidemiológica en el territorio para prevenir la aparición de contagios en humanos. La situación se sigue monitoreando desde la capital del departamento, Villavicencio, donde se coordinan las acciones interinstitucionales.



