La crisis que desde hace meses rodea al Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero sumó un nuevo capítulo judicial. El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio ordenó a la Universidad Nacional de Colombia adoptar medidas inmediatas para garantizar la alimentación, atención veterinaria y bienestar de los ejemplares que permanecen en la Universidad de los Llanos, sede Barcelona, y el Parque Agroecológico Merecure, al considerar que existe un riesgo real e inminente para una de las especies más amenazadas del país.
La decisión revoca un fallo de primera instancia que había negado una acción de tutela y le da 48 horas a la Universidad Nacional para asegurar el suministro continuo de alimento, brindar atención médico-veterinaria permanente, realizar el monitoreo sanitario y nutricional y mantener las condiciones mínimas de bienestar de los caimanes ubicados en estos dos centros de manejo.
Además, el Tribunal ordenó que, en un plazo máximo de 30 días, la Universidad Nacional suscriba o prorrogue el convenio con la Universidad de los Llanos para garantizar la continuidad del Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero.
El pronunciamiento llega en medio de una controversia que, durante los últimos meses, ha enfrentado a entidades nacionales y regionales sobre quién debe asumir la responsabilidad por el mantenimiento de esta población de caimanes, mientras los animales continúan pagando las consecuencias del conflicto administrativo.
La decisión judicial también aclara que la discusión definitiva sobre las responsabilidades de cada entidad será resuelta dentro de la acción popular que cursa ante el Tribunal Administrativo del Meta. Sin embargo, advirtió que el riesgo que enfrentan los ejemplares hace necesaria una intervención inmediata para evitar un daño irreversible sobre una especie catalogada en peligro crítico de extinción.
Una crisis que se agravó con el paso de los meses
Desde finales de 2025, Cormacarena asegura haber detectado durante varias visitas técnicas periodos prolongados sin alimentación, necesidades de atención veterinaria y deficiencias en el manejo de los animales.
Ante esa situación, la autoridad ambiental coordinó dos jornadas de alimentación de emergencia en el Parque Merecure, los días 4 de junio y 2 de julio de 2026, gracias a donaciones de la Reserva El Cielo y del equipo de baloncesto Caimanes del Llano. En esas jornadas fueron suministrados 1.250 kilogramos de pollo para alimentar a 177 caimanes alojados en ese parque. Paralelamente, también se realizó una jornada de soporte nutricional para los 12 ejemplares que permanecen en la Universidad de los Llanos.
Las alertas, sin embargo, no son nuevas. En los últimos meses, medios nacionales revelaron denuncias sobre animales desnutridos, muertes de ejemplares y las dificultades financieras y administrativas que enfrenta el programa de conservación, situación que motivó investigaciones por parte de los organismos de control.
Una disputa que aún no termina
Cormacarena sostiene que, de acuerdo con el Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero y la Resolución 676 de 1997, la responsabilidad sobre la alimentación, manejo y bienestar de estos ejemplares corresponde a la Universidad Nacional de Colombia, a través de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco.
Por su parte, la Universidad Nacional ha señalado que la problemática responde a una situación estructural que involucra a varias entidades y ha insistido en la necesidad de fortalecer el programa de reintroducción de ejemplares al medio natural.
Mientras las responsabilidades continúan siendo objeto de debate en los estrados judiciales, el Tribunal fue enfático en que la prioridad es proteger la vida de los animales. Ahora la atención estará puesta en el cumplimiento de las órdenes impartidas y en evitar que las diferencias entre las instituciones sigan poniendo en riesgo la supervivencia del caimán llanero, una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la Orinoquia colombiana.




