“Nos usaron como voceros del miedo”: líderes comunales de Puerto Rico aclaran su papel tras amenazas y plantón forzado

Por: Melissa Céspedes | @melissa_periodista

Tras la circulación de audios intimidantes que ordenaban cerrar el comercio, evacuar fincas y asistir a un plantón en el parque principal del municipio, varios líderes comunales de Puerto Rico rompieron el silencio para aclarar su papel y defenderse de los señalamientos que los vinculan con grupos armados ilegales.

“Nos amenazaron con declararnos objetivo militar si no cumplíamos sus órdenes”, afirmó Jhonniér Alexander Uribe Cañas, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de la vereda La Sultana. “Nos obligaron a difundir los audios. No fue una elección, fue un acto de supervivencia. Moral y sentimentalmente nos sentimos pisoteados”.

Uribe relató que, junto a otros presidentes de JAC, fue presionado para replicar los mensajes que convocaban a la comunidad al plantón bajo amenaza de muerte. “Nos amedrentaron tanto que nos tocó salir, queriendo o no. La angustia fue terrible y luego la comunidad empezó a juzgarnos, como si hubiéramos organizado eso”.

Andrea Chacón, también lideresa comunal, aseguró que además del temor físico, ahora enfrentan el rechazo social. “Aquí lo feo no es hacer caso, sino que lo tilden a uno. Ya estoy cansada, prefiero retirarme. Este trabajo es sin recursos y lleno de riesgos”.

Ambos coinciden en que denunciar ante las autoridades no es sencillo. “Nos dijeron que tenían información incluso dentro de la Policía y el Ejército. Yo no siento confianza para poner una denuncia. Mejor quedarse quieto”, explicó Uribe.

Aunque la Policía del Meta ha reiterado su presencia en el municipio y aseguró que los mensajes aún no se han materializado en actos violentos, los líderes y la comunidad insisten en que el miedo paraliza cualquier posibilidad de acción legal.

Puerto Rico, un territorio marcado por el conflicto armado, revive sus temores entre amenazas, estigmatización y un Estado que, según los habitantes, sigue llegando tarde. A pesar del abandono, la comunidad resiste, aunque cada vez con menos esperanza.

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