
En Murujui, las mujeres se unieron para crear una lavandería comunitaria al servicio de las compañías petroleras
En la vereda Murujui, ubicada en el municipio de Puerto Gaitán, Meta, la unión ha hecho la fuerza. Más de 30 mujeres se organizaron a través de diversas asociaciones para crear una lavandería comunitaria, que hoy presta servicios a las compañías petroleras que operan en la zona. Un proyecto que no solo les ha permitido generar ingresos, sino también fortalecer su comunidad y demostrar que el trabajo en equipo abre nuevas oportunidades.
Así lo expresa Adelaida Cardozo, líder comunal e integrante de una de las asociaciones:
“Este lavado de ropa, de todos modos, siempre es una entradita. Le llega a uno por acá una monedita, una puerta que se abre, una entrada que ayuda a tener una mejor calidad de vida, algo con qué sostenerse. En mi caso no tengo bebés, pero hay hogares con niños, entonces ese pesito que llega es justo cuando más se necesita.”
Gracias al respaldo de Hocol y su empresa aliada Vector, que adelanta un proyecto de exploración sísmica en la zona, esta iniciativa comunitaria recibió el apoyo necesario para crecer. Además, las mujeres lograron asegurar un contrato con la compañía, brindando el servicio de lavandería para los trabajadores del proyecto y del campamento.
“Hocol ha sido un gran aliado para nosotros, para nuestra asociación. Teniendo en cuenta que estamos en un territorio petrolero, donde actualmente se está desarrollando el proyecto sísmico Llanos 100, Hocol se ha vinculado y nos ha apoyado. Nos ha dado la oportunidad de crecer como empresa, hemos podido trabajar, comprar equipos y, sobre todo, aprender a trabajar en equipo, que es lo más importante para fortalecer los valores que nos consolidan como asociación”, señaló Martha Lucía Acosta, representante de Asmoluz, otra de las asociaciones que hacen parte del proyecto.
A través de este emprendimiento comunitario, las mujeres de la vereda Murujui han encontrado una nueva forma de progresar. Con organización y dedicación, hoy generan recursos para sus hogares y mejoran la calidad de vida de sus familias.
Una historia de esfuerzo y superación que destaca el impacto positivo de la asociatividad y el respaldo empresarial en las comunidades rurales donde Hocol desarrolla sus operaciones.


